Llevo varios días sin comer ni beber, mi boca está completamente seca y tengo muchísima sed. No siento mis dientes y ya me voy haciendo a la idea que cuando salga de aquí me tendré que dejar una fortuna en el dentista, pues creo que los he perdido en el accidente, prefiero no pensar en ello. Apenas puedo mover la lengua porque tengo un tubo dentro de la boca y estoy conectada a una máscara de oxígeno a todas horas. De hecho el vapor que a veces inunda la habitación creo que viene de la máquina de oxígeno.
Es de noche y estoy sola, la habitación está en penumbra y varios pensamientos me empiezan a invadir. Odio estar sola, y me enfado mucho cuando hace rato que nadie viene a ver cómo estoy, ¿dónde estarán las enfermeras? Me empiezo a desesperar y siento angustia.
Entonces empiezo a acordarme de mi madre y de la dura batalla que libró contra el cáncer.
Hace años que no nos hablamos, cuando nos veíamos muchas veces terminábamos discutiendo sobre mi hermano y yo me pasaba dos o tres días llorando. La última vez ya fue demasiado fuerte para mí y mi hermano se asustó mucho, decidí no volver a tener más contacto con ella, pero ella tampoco dio ningún paso para volvernos a hablar, hasta el punto que la relación se había congelado por completo. Mi hermano tiene una incapacidad mental, tiene 38 años pero su mente es adolescente, trabaja en un taller especial que le mantiene ocupado buena parte del día y se gana su sueldo. Mi madre y yo nunca nos poníamos de acuerdo en los aspectos que afectan a mi hermano en diferentes ámbitos de su vida y por eso discutíamos bastante a menudo.
Empiezo a sentirme muy mal y siento una necesidad imperiosa de levantarme.
Mi madre estuvo ingresada unos meses en el hospital porque su cuerpo se debilitaba mucho con la quimioterapia y se quedaba sin defensas, además tenía una depresión muy grande. Cuando iba a verla estaba casi todo el rato muy triste y negativa, cuando me iba siempre se quedaba llorando y yo me sentía muy mal, salía de allí sin energía y cada vez iba a verla menos, porque antes de que ella enfermara tampoco nos hablábamos, hasta que me llamó para decirme que la ingresaban porque le habían detectado un bulto en el cuello, y me tuve que hacer cargo de mi hermano unos dos meses y medio o tres, no recuerdo bien.
Dios, cómo pude dejarla tan sola... Aunque reconozco que tenía mis motivos para no ir a verla, ahora la entiendo más que nunca. Entiendo perfectamente lo que es la soledad en el hospital y que pasen las horas sin ver a nadie, es desesperante, una de las peores sensaciones del mundo, es como si no le importaras a nadie y entonces todo te da igual. Cómo pude.. Me estoy sintiendo muy mal, muy culpable por haberla dejado tan sola en los peores momentos de su vida.
No puedo aguantar más, me revuelvo sobre mí misma, no quiero seguir aquí, estoy muy enfadada con el mundo y conmigo misma. Giro la cabeza de un lado a otro con la intención de quitarme ese cacharro de la boca y de repente empiezo a sentir mi cuerpo por primera vez desde el accidente. Me duele el brazo izquierdo, lo debo tener roto porque noto una tensa presión en la mayor parte, como si llevara un fuerte vendaje que me lo comprime.
Al fin consigo quitarme algo de la boca por un momento pero entonces mi respiración se vuelve irregular, creo que he dejado de ir al compás de la máscara de oxígeno.
No sé porqué pero se me empieza a dormir el brazo izquierdo y voy sintiendo cómo los dedos de la mano se me van durmiendo uno por uno. ¿Qué está pasándo? Estoy muy angustiada, quiero llamar a las enfermeras pero no encuentro la manera y tampoco les voy a poder explicar lo que me está pasando, qué impotencia!
Mama por favor perdóname, lo siento estoy muy arrepentida de no haber estado a tu lado cuando más me necesitabas! Soy muy mala persona, lo siento, lo siento, lo siento de verdad...estoy llorando, siento alguna lágrima recorrer mi cara. Yo llevo pocos días aquí, pero tú estuviste meses ingresada... Y yo apenas fui a verte...
Por fin llega la enfermera, me pone bien la máscara de oxígeno y está extrañada de que esté mal colocada. No le puedo explicar que tengo el brazo completamente dormido así que no me queda otro remedio que resignarme y rezar para que se me vuelva a despertar.
Cuando se va, me doy cuenta que he conseguido calmarme de nuevo después de este asfixiante episodio de enfado, tristeza y locura mezclados, y de repente, como un milagro, siento que los dedos de la mano empiezan a despertar de nuevo, poco a poco y uno por uno, hasta que se despierta el brazo entero, menos mal! Vaya susto me había dado.
Voy a ver si puedo mover las piernas, pero no puedo, son demasiado pesadas aunque sí consigo mover los pies. Bueno, después de todo es una magnifica noticia, significa que podré volver a andar de nuevo. Me pongo contenta y muevo los pies de un lado a otro, podré caminar y eso no tiene precio.
Nota: Los horarios de visitas en reanimación eran muy reducidos y por eso me daba la sensación de estar sola bastante tiempo aunque allí estaba vigilada las 24 horas del día.
Mireia sé que no es fácil, la vida en general es todo un reto y más para aquellos como tú que sufrís cada día...saber que mis oraciones y pensamientos están contigo, la familia siempre...luchar es nuestro destino
ResponderEliminarMuchas gracias Chamo! Tienes razón, siempre hay que ir luchando porque si bajas la guardia se fastidia todo. Un fuerte abrazo!
EliminarMireia, nomès vull dir-te que la teva mare se sent molt orgullosa de tu. L'amor d'una mare és incondicional, sense retrets, sense rancúnies, sap atenuar el dolor i esborrar el passat.
ResponderEliminarNo et sentis culpable, sempre hi han atenuants a les nostres etapes de rebeldia, et parlo com a filla que he estat també, i mai és tard per tornar a començar.
Els fills ens permetem el luxe de criticar als pares, a descarnar els seus defectes o errades, oblidant les seves lluites i neguits passats.
L'Àngels ha estat una mare coratge i ni que no sigui perfecte, és d'admirar, cosa que tu ja has après a fer i l'has compensada sobradament.
Els remordiments s'han d'esvaïr per poguer guadir el moment, ambdues us estimeu a morir i això és el que val, el "ARA i AQUI".
Jo també us estimo molt.
Mireia, es mi libro de cabecera. Que emoción, de verdad! eres una valiente, ya lo sabes. Te quiero mucho, un beso! Miriam
ResponderEliminarMuchas gracias guapísima! Yo también te quiero neni, me alegro que el accidente nos volviera a unir de nuevo, me demostrasteis de sobras que podía contar con vosotros. Nos vemos bien pronto!
EliminarMireia, eres un ejemplo para tod@s!! Mi hermana Núri me ha hablado de ti y de la charla tan humnana y a lavez motivadora que has dado hoy. Eres un ejemplo de vida, de valor humano y de valentía, enhorabuena!! Doy clases en la Universidad y me encantaría que algun día pudieses venir a hablar con mis alumnos!! Un abrazo
ResponderEliminarHola Anna! Me alegra mucho que la charla del otro día le resultara motivadora a tu hermana, gracias por tus palabras. No tengo el gusto de conocerte en persona pero cuando quieras podemos hablar, también de la visita a tus alumnos. Laura te puede facilitar mi teléfono. Gracias y saludos!
Eliminar