Es de noche y creo que bastante tarde, la habitación está en penumbra y yo estoy medio despierta pensando en mis cosas. Sigo con el tubo en la boca y la terrible máscara en la que confío para que me ayude a salir de ésta.
De repente, me entran ganas de toser pero no tengo fuerza para hacerlo, tengo algo que me molesta en la garganta y necesito expulsarlo. Intento forzar una vez más y noto como ha salido algo. Se despega un poco la máscara de oxígeno de mi piel debido a mi débil tos y sale aire hacia afuera. Viene una enfermera para ver qué ocurre y le dice a otra que he expulsado algo, se lo mira con atención intentando averiguar lo que es. Sea lo que sea la noto sorprendida y creo que es una buena señal. Al cabo de unos minutos me vuelve a suceder lo mismo pero esta vez creo que logro toser más fuerte y vuelvo a expulsar algo, se repite la misma escena y después me quedo dormida.
Me despierto de golpe. Se ha hecho de día y por primera vez desde el accidente veo claramente la habitación iluminada por la luz del sol. Estoy atontada y me doy cuenta que llevo una bata blanca y que me han incorporado en la cama, estoy medio sentada/medio tumbada y delante mío veo un grupo de cinco o seis personas con batas blancas mirándome. El doctor de ojos azules está hablando con ellos, todos son jóvenes y algunos llevan bolígrafo y carpeta. Les está explicando algo de mí y todos le escuchan atentamente en silencio. Alcanzo a entender que gracias a su método innovador no me han tenido que operar y que he mejorado mucho, tanto que hoy me van a quitar el tubo de la boca. ¿Será verdad?
El doctor de ojos azules se dirige a mí, está contento y sonriente, me atrevo a decir orgulloso también. Ante la mirada atenta del grupito se acerca mucho a mí y empieza a hablarme con tono alto y pausado. Me dice que hoy es un gran día, que su método ha funcionado y he mejorado, y por este motivo me va a quitar el tubo de la boca y también algo que tengo metido dentro de la nariz pero no me había dado cuenta. Le dice a sus oyentes que soy el claro ejemplo de que su idea ha funcionado (no sé a qué se refiere) y sus manos se dirigen a mi rostro. Dice que tiene que ser todo muy rápido y le pide a una chica que se acerque a ayudarle para que me quede sin máscara de oxígeno el menor tiempo posible. Se sitúan uno a cada lado de mi cama, me dice el doctor que no debo tener miedo, que será todo muy rápido y que a partir de ahora estaré más cómoda. La verdad es que no sé qué me van a hacer y siento miedo de verdad, pero le veo muy seguro y no me queda otro remedio que dejarme hacer. Los dos levantan la máscara de oxígeno a la vez, ella la sujeta en el aire (noto que me tira porque lleva una goma sujeta por detrás de mi cabeza) y seguidamente él introduce los dedos en mi boca. En milésimas de segundo pega un tirón y noto cómo sale el tubo, que al parecer llegaba más adentro de lo que me pensaba. Me quedo rígida de la impresión y consigo abrir bien los ojos por primera vez, todos me miran contentos y empiezan a aplaudir, me siento como un mono de feria. Me colocan la máscara de nuevo y... Vaya!! Tengo los dientes!! Mi boca está completamente seca pero con la lengua voy repasando toda la dentadura, diente por diente y no me falta ninguno! Qué alivio por Dios! Ya no tendré que ir al dentista. Ahora daría lo que fuera por un vaso de agua! Estoy sedienta.
A continuación me vuelven a levantar la máscara y poco a poco empieza a tirar de algo que tengo dentro de la nariz. Uf! Qué desagradable!!! Saca como una especie de cable blanco que tiene restos de sangre, qué asco! Y todos ahí mirando! Dice que ya sabe que es desagradable pero que le voy a agradecer que me quite eso.
Cuando termina me quitan esa máscara que se ha convertido en mi pesadilla pero a la vez en mi salvación y me ponen otra sensiblemente más pequeña y con menos ruido, oh! esto sí que lo agradezco! Todos vuelven a aplaudir y por primera vez puedo sonreír, el doctor me dice que en un rato vendrán a verme mis familiares, que no tengo que hablar y sobretodo intente respirar lo mejor que pueda, haciendo ejercicios de respiración profunda.
Así que ya estoy despierta!! Estoy muy impaciente para verlos a todos! Quiero decirles tantas cosas! Me siento alegre por dentro, la máscara de oxígeno y Dios han escuchado mis oraciones y me he salvado de la operación.
No tardo mucho en quedarme dormida.
Nota: una media hora antes del accidente, sobre las 07:30 de la mañana y como todos los días de lunes a viernes antes de ir a trabajar me había comido un bol de cereales con leche (y un poco de colacao). Resultó que no sé si fue en el mismo accidente o en el momento de entubarme hubo restos de comida que se fueron hacia los pulmones, y en principio eso es lo que expulsé al cabo de unos días. El día que me despertaron ya me encontraba en la UCI y fue el 29-8-14, 11 días después del accidente.
Bienvenid@s! Soy Mireia, tengo 32 años y en este blog personal voy a ir relatando mi experiencia de vida a raíz de un accidente de moto que sufrí el 18-08-2014. Mi intención es compartir mis vivencias con todo aquél/la al que le pueda ayudar o simplemente le pique la curiosidad, y también para ir liberando el dolor y el sufrimiento que todo este tiempo ha formado parte de mí, pero que a la vez me han enseñado el valor de la vida. Espero vuestros comentarios! Salud para tod@s!
Es fastinante todo lo que relatas porque es verídico te mando un beso fuerte y todo mi apoyo
ResponderEliminarTú sabes de primera mano todo lo que viví, gracias por estar a mi lado. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminar